
Teorías del Desarrollo
a) Sigmund Freud: Entre los 6 y 12 años de edad el niño pasa por la etapa de latencia, durante este período Freud supuso que la pulsión sexual se suprimía al servicio del aprendizaje. Se puede señalar que aunque la mayoría de los niños de estas edades están bastante ocupados con sus tareas escolares, y por tanto “sexualmente calmados”, cerca de un cuarto de ellos están muy metidos en la masturbación y en jugar “a los médicos”.
b) Piaget: La teoría de desarrollo de Piaget, se podría ubicar en las operaciones concretas que va de 7 a 12 años, donde el niño posee una ampliación del interés social, por lo tanto el egocentrismo empieza a desaparecer, expresa sus pensamientos más con el lenguaje y posee un pensamientos mágicos o fantasiosos. Por otra parte, pueden manejar símbolos, pero de objetos concretos, no de ideas abstractas ni procesos lógicos. Alcanza un nuevo nivel de pensamiento debido a que piensa más científicamente, porque entienden que no cambian las cantidades de objetos aunque cambien los recipientes que los contienen. A través de la experiencia saca hipótesis, puesto que saben clasificar y perciben que los eventos externos tienen causas externas. Esto quiere decir, que las operaciones están encadenadas a un sistema lógico.
c) Erikson (6-11 años): Industriosidad frente a inferioridad, puesto que los niños comienzan a desarrollar una sensación de orgullo en sus logros, inician proyectos, los siguen hasta terminarlos, y se sienten bien por lo que han alcanzado. Durante este tiempo, los profesores desempeñan un papel creciente en el desarrollo del niño.
Área Cognitiva
En el ámbito cognitivo, el niño de ocho años entra en la etapa que Piaget ha denominado operaciones concretas, esto significa que es capaz de utilizar el pensamiento para resolver problemas, puede usar la representación mental del hecho y no requiere operar sobre la realidad para resolverlo. Sin embargo, las operaciones concretas están estructuradas y organizadas en función de fenómenos concretos, sucesos que suelen darse en el presente inmediato; no se puede operar sobre enunciados verbales que no tengan su correlato en la realidad. La consideración de la potencialidad (la manera que los sucesos podrían darse) o la referencia a sucesos o situaciones futuros, son destrezas que el individuo logrará al llegar a la adolescencia, al tiempo de llegar a las operaciones formales.
Es de acotar, que uno de los principales hitos del desarrollo intelectual mencionado en la Teoría de Piaget, es que el niño alcanza en este período del desarrollo, la noción de conservación, es decir, es la toma de conciencia de que dos estímulos, que son iguales en longitud, peso o cantidad, permanecen iguales ante la alteración perceptual, siempre y cuando no se haya agregado ni quitado nada.
Existen varios principios que van a caracterizar la forma en que los niños de esta edad piensan:
*Identidad: Es la capacidad de darse cuenta de que un objeto sigue siendo el mismo aun cuando tenga otra forma.
*Reversibilidad: Es la capacidad permanente de regresar al punto de partida de la operación y puede realizarse la operación inversa y restablecerse la identidad.
*Descentrado: Puede concentrarse en más de una dimensión importante, porque esto se relaciona con una disminución del egocentrismo, hasta los seis años el niño tiene un pensamiento egocéntrico, es decir, no considera la posibilidad de que exista un punto de vista diferente al de él. Es por ello, que en el período escolar va a ser capaz de comprender que otras personas pueden ver la realidad de forma diferente a él; esto se relaciona con una mayor movilidad cognitiva, con mayor reflexión y aplicación de principios lógicos.
En términos generales el niño en esta edad va a lograr realizar las siguientes operaciones intelectuales:
*Clasificar objetos en categorías (color, forma, entre otros), cada vez más abstractas.
*Ordenar series de acuerdo a una dimensión particular (longitud, peso, entre otros).
*Trabajar con números.
*Comprender los conceptos de tiempo y espacio.
*Distinguir entre la realidad y la fantasía.
Por otro lado, hay un perfeccionamiento de la memoria, tanto por que aumenta la capacidad de ella, como porque mejora la calidad del almacenamiento y la organización del material, se enriquece el vocabulario, hay un desarrollo de la atención y la persistencia de ella, en la tarea, el lenguaje se vuelve más socializado y reemplaza a la acción.
Área Lingüística
A partir de los cinco o seis años el niño empieza a dominar el lenguaje cada vez con más soltura y precisión, en la etapa escolar el niño posee ya un amplio vocabulario y es capaz de construir correctamente frases y oraciones complejas, y se da cuenta que el lenguaje es una herramienta de innumerables aplicaciones prácticas. La capacidad del niño se asemeja cada vez más a la del adulto, puesto que se incrementa de manera notable la comprensión verbal y escrita, además es capaz de leer y escribir un relato y entender el hilo argumental.
Según Eccles, (1999), en los años escolares se adquieren las estructuras más complejas del lenguaje, se llega a dominar el aspecto y el modo de los verbos y se inicia la construcción de textos orales amplios y coherentes como la narración. La adquisición del lenguaje es uno de los pasos más difíciles, y al mismo tiempo importante en la vida del niño, debido a que es fundamental para lograr un aprendizaje eficaz del lenguaje, la estimulación que reciba del medio ambiente y de las personas que le rodean, incidiendo esto también sobre la evolución intelectual o cognitiva global del niño.
Cabe destacar, que los problemas en el área del lenguaje o en la capacidad de atención pueden afectar significativamente al aprendizaje. Piaget sostenía que el lenguaje es esencial para la evolución intelectual del niño. El inicio de la etapa escolar es un factor que propicia su desarrollo y la creciente socialización, por la cual el niño va a experimentar las vivencias más interesantes que le aguardan en dicho período; todo esto incide directamente sobre su evolución cognitiva, contribuyendo además a acelerar el proceso de su maduración intelectual. Por otro lado, el desarrollo del lenguaje tiene una importancia en la evolución de las relaciones sociales.
Área Social
En este período existe un gran aumento de las relaciones interpersonales del niño; los grupos de amistad se caracterizan por ser del mismo sexo. Entre los escolares pequeños (6 y 8 años), hay mayor énfasis en la cooperación mutua, lo que implica dar y tomar, pero que todavía está al servicio de intereses propios (nos hacemos favores). En los escolares mayores (9 a 12 años), la amistad se caracteriza por relaciones más íntimas, mutuamente compartidas, en las que hay una relación de compromiso, y que en ocasiones se vuelven posesivas y demandan exclusividad.
No abstente, en los escolares comienza a tener una centralidad cada vez mayor para el niño, debido a que en la interacción con ellos es donde descubren sus aptitudes y es con ellos con quienes va a medir sus cualidades y su valor como persona, lo que va a permitir el desarrollo de su auto concepto y de su autoestima. Las opiniones de sus compañeros acerca de sí mismo, por primera vez en la vida del niño, van a tener peso en su imagen personal.
Asimismo, el intercambio con los compañeros permite al niño poder confrontar sus opiniones, sentimientos y actitudes, ayudándole a examinar críticamente los valores que ha aceptado previamente como incuestionables de sus padres, y así ir decidiendo cuáles conservará y cuales descartará. Por otro lado, este mayor contacto con otros niños les da la oportunidad de aprender cómo ajustar sus necesidades y deseos a los de otras personas, cuándo ceder y cuándo permanecer firme.
En el aspecto negativo en este ámbito es que los niños de esta edad son muy susceptibles a las presiones para actuar de acuerdo con los pares, esto principalmente afecta a los niños de baja autoestima y habilidades sociales poco desarrolladas. Pero, en términos generales, la relación con los pares, contrapesa la influencia de los padres, abriendo nuevas perspectivas y liberando a los niños para que puedan hacer juicios independientes.
En otro orden de ideas, con respecto a los padres, el niño va aumentando su nivel de independencia y distancia, como consecuencia de su madurez física, cognitiva y afectiva. El tiempo destinado por los padres a cuidar a los niños entre 6 y 12 años es menos de la mitad de lo que ocupan cuando son preescolares. Sin embargo, los padres siguen siendo figuras muy importantes; los niños se dirigen a ellos en busca de afecto, guía, vínculos confiables y duraderos, afirmación de su competencia y valor como personas.
Por otro lado, los profesores comienzan en este período a tener una mayor importancia, se convierten en sustitutos de los padres en el colegio; sin embargo, el valor que le asignen al niño va a estar dado por la demostración de sus capacidades. Los profesores imparten valores y transmiten las expectativas sociales al niño y a través de su actitud hacia él colabora en el desarrollo de su autoestima. Se ha demostrado que aquellos profesores que muestran confianza en la capacidad del niño, incentivan el trabajo y el desarrollo de potencialidades en el niño, a la vez que favorecen un auto concepto y una autoestima positivos.
Otro elemento del área social es el juego. El rol del juego es dar oportunidades de aprendizaje, porque en él, el niño puede ir ganando confianza en su habilidad para hacer una variedad de cosas, entra en contacto con el grupo de pares y se relaciona con ellos, aprendiendo a aceptar y respetar normas. El juego ofrece modos socialmente aceptables de competir, botar energía reprimida y actuar en forma agresiva, durante este período, hay dos tipos de juegos que predominan:
*Juego de roles: (6-8 años) tiene un argumento que representa una situación de la vida real. Se caracteriza por ser colectivo, tener una secuencia ordenada y una duración temporal mayor. Hay una coordinación de puntos de vista, lo que implica una cooperación. El simbolismo aquí se transforma en colectivo y luego en socializado, es una transición entre el juego simbólico y el de reglas.
*Juego de reglas: (9-12 años) implica respeto a la cooperación social y a las normas, existiendo sanción cuando ellas se transgreden. Este juego es el que va a persistir en la adultez.
A medida que el niño crece, es capaz de mantenerse durante más tiempo separado de sus padres. Se puede decir, que los niños que han crecido en un ambiente familiar seguro, serán los que tengan mayor facilidad para establecer relaciones sociales, tanto en la infancia como en la edad adulta, es también durante esta fase cuando desarrollan su autoestima e individualidad al compararse con sus compañeros.
Área Motora
La relación al crecimiento físico, entre los 6 y 12 años, comienza a disminuir su rapidez, mantiene su crecimiento lineal y al final de esta etapa entra en la pubertad, la ganancia de peso ronda los 3 kg al año y crece unos 6 cm anuales, los niños pierden sus dientes de leche y comienzan a aparecer los dientes definitivos.
Muchas niñas comienzan a desarrollar entre los 9 y 10 años las características sexuales secundarias, aun cuando no están en la adolescencia, por otro lado, los niños de esta edad se vuelven más fuertes, más rápidos, hay un continuo perfeccionamiento de su coordinación: muestran placer en ejercitar su cuerpo, en probar y aprender nuevas destrezas. Su motricidad, fina y gruesa, en esta edad muestra todas las habilidades posibles, puesto que la constitución corporal cambia, la masa muscular aumenta, los huesos se hacen más fuertes y el niño es capaz de realizar actividades físicas que requieran más fuerza y destreza.
Área Emocional y Afectiva
La etapa escolar, se caracteriza en lo afectivo, por ser un periodo de cierta calma, la mayor parte de la energía del niño está volcada hacia el mejoramiento de sí mismo y a la conquista del mundo, también hay una búsqueda constante de nuevos conocimientos y destrezas que le permitan moverse en el futuro en el mundo de los adultos.
De acuerdo a la teoría de Erikson la crisis de esta etapa es Industria vs Inferioridad, e implica el logro del sentimiento de la Competencia. El tema central es el dominio de las tareas que se enfrentan, el esfuerzo debe estar dirigido hacia la productividad y se debe clarificar si se puede realizar este tipo de trabajo; asimismo el niño debe desarrollar sus cualidades corporales, musculares y perceptivas, debe alcanzar progresivamente un mayor conocimiento del mundo al que pertenece y en la medida en que aprende a manejar los instrumentos y símbolos de su cultura, va desplegando el sentimiento de competencia y reforzando su idea de ser capaz de enfrentar y resolver los problemas que se le presentan.
El mayor riesgo en esta etapa es que el niño se perciba como incapaz o que experimente el fracaso en forma sistemática, ya que esto va dando lugar a la aparición de sentimientos de inferioridad, los cuales van consolidándose como eje central de su personalidad, por otra parte, los hitos centrales de esta etapa, son el desarrollo del auto concepto y la autoestima del niño.
Auto-concepto
Es el sentido de sí mismo, se basa en el conocimiento de lo que hemos sido y lo que hemos hecho y tiene por objetivo guiarnos a decidir lo que seremos y haremos. El conocimiento de sí mismo se inicia en la infancia en la medida en que el niño se va dando cuenta de que es una persona diferente de los otros y con la capacidad de reflexionar sobre sí mismo y sus acciones. A los 6-7 años comienza a desarrollarse los conceptos del:
*Yo verdadero, quien soy.
*Yo ideal, quien me gustaría ser, estructura que incluye los debe y los debería, los cuales van a ayudarlo a controlar sus impulsos. Esta estructura va integrando las exigencias y expectativas sociales, valores y patrones de conducta.
Estas dos estructuras en la medida en que se van integrando, deben ir favoreciendo el control interno de la conducta del niño.
Autoestima
Esta es la imagen y el valor que se da el niño a sí mismo, también es una dimensión afectiva y se construye a través de la comparación de la percepción de sí mismo y del yo ideal, juzgando en qué medida se es capaz de alcanzar los estándares y expectativas sociales. Asimismo, la autoestima se basa en:
*Significación: Que es el grado en que el niño siente que es amado y aceptado por aquéllos que son importantes para él.
*Competencia: Es la capacidad para desempeñar tareas que consideramos importantes.
*Virtud: Consecución de los niveles morales y éticos.
*Poder: Grado en que el niño influir en su vida y en la de los demás.
Cabe destacar, que la opinión que el niño escuche acerca de sí mismo, a los demás va a tener una enorme trascendencia en la construcción que él haga de su propia imagen, debido a que la autoestima tiene un enorme impacto en el desarrollo de la personalidad del niño. Una imagen positiva puede ser la clave del éxito y la felicidad durante la vida.
Área Moral
Durante el desarrollo de la etapa escolar, el niño atraviesa por el período de latencia del desarrollo psicosexual, en el cual los impulsos sexuales son canalizados hacia otros fines por la vía de la sublimación. Con el proceso de identificación el niño asume como suyas todas las pautas de conducta propias de su progenitor, y con éstas adquiere también las normas y los valores morales.
La adopción de dichas normas hace que el niño se sienta semejante a sus padres en todo y es capaz hasta de autocastigarse cuando realiza una acción que sabe que sus padres castigarían. A esta edad, el niño observa los patrones de otros, ya sea para evitar el castigo o para obtener recompensas, y en este nivel el niño responde a las reglas culturales y a las etiquetas de bueno y malo, correcto o incorrecto.
Además, empieza a desarrollarse en él la capacidad de asumir roles, de asumir diferentes perspectivas, dicha capacidad es fundamental para el crecimiento del juicio moral. Dentro de las primeras reglas que el niño interioriza en esa edad, se encuentran las prohibiciones: no mentir, no robar, no desobedecer, entre otro aspecto, y una vez aprendidas se mostrará estricto e inflexible; es decir, si una cosa está mal, siempre estará mal, el niño aún no es capaz de asimilar y discernir las condiciones particulares que pueden concurrir en cada situación.
Área Sexual
La edad comprendida entre los 6 y 12 años de edad, se había considerado como una etapa de latencia de la vida sexual del niño, sin embargo, el estudio de la antropología ha puesto en evidencia que esto no es así, porque en sociedades permisivas con las conductas sexuales de los niños esta etapa no existe.
Es por ello, que estos rigurosos estudios muestran como el niño en edad escolar conoce ya el carácter erótico y sexual de sus tocamientos (conducta claramente masturbadora), que puede presentarse tanto en solitario como en grupo. Es así, que los niños escogen al compañero dependiendo de su contexto social en que se encuentren, también los niños que se educan en internados o colegios exclusivamente de niños o niñas, escogerán como compañeros de juegos eróticos a niños del mismo sexo, esta conducta de tipo homosexual no tiene ninguna relación con una conducta homosexual en la vida adulta.
A los once años muchos niños(as) dicen haberse besado con compañeros de distinto sexo y expresan estar enamorados o tener novio(a). Por lo tanto, no existe una fase de latencia en cuanto a sexualidad, puesto que a esta edad sí existen intereses sexuales; preferentemente desarrollan la conducta sexual entre niños del mismo sexo.
Área Neurológica
*Motricidad: Es capaz de saltar un obstáculo con los dos pies, puede caminar hacia atrás paso a paso con un pie tocando al otro y sube y baja escaleras solo sin dificultad ni apoyo.
*Manipulación: Dibuja la figura humana en seis partes: cabeza, tronco, dos brazos, dos piernas y tiene un grafismo triangular.
*Social: El niño puede empezar a jugar a juegos de mesa en equipo como el parchís o las cartas.
*Lenguaje y conocimientos: Sabe el material de que están hechos muchos objetos, pueden definir al menos seis palabras sencillas y relaciona los objetos por el contexto: ¿Dónde viven los peces? ¿Qué necesitan las plantas para crecer?".
El pensamiento mágico de la etapa anterior es sustituido por el pensamiento lógico y basado en la evidencia, se empieza a forjar el pensamiento crítico y el niño es capaz de contrastar diferentes opiniones antes de emitir un juicio. En la lectoescritura se realiza con fluidez y es capaz de realizar operaciones matemáticas complejas.
De los 6 a los 8 años, su pensamiento le permite hablar de lo que no está presente, integrar toda la información que conoce y entender que existen opiniones diferentes a la suya. Le interesa mucho el mundo que le rodea y antes de dar una respuesta se esfuerza por reflexionar y comprender y cada vez es más consciente de su propia identidad, de quién es y cómo es él.
De los 9 a los 12 años la atención y la memoria mejoran mucho y puede concentrarse durante más tiempo y aumentan el número de preguntas sobre un tema.